Ideas en órbita.

No necesitas más clientes. Necesitas a los correctos.
El error más caro en marketing no es atraer pocos clientes, sino atraer a los equivocados. El problema casi nunca es el volumen.

Competir por precio es una carrera que se gana perdiendo.
Bajar el precio para ganar clientes se siente como una estrategia. Casi siempre es el principio de una trampa de la que es difícil salir.

Estrategia antes que táctica: el orden que casi nadie respeta.
Anuncios, redes, una web nueva. Pura táctica antes de decidir la dirección. Es como acelerar sin saber a dónde vas.

El cliente ideal: defínelo o trabaja el doble.
Sin un cliente ideal claro, todo tu marketing le habla a todos y no convence a nadie. Definirlo es lo que ordena el negocio entero.